Laburo España: 250.000 ofertas de empleo

República Utopía

Jueves, 17 de febrero de 2005

Kioto ya está aquí

Señor Presidente,

Permítame en nombre de las organizaciones ecologistas agradecerle que celebre la entrada en vigor del Protocolo de Kioto y nos invite a dar nuestro punto de vista.


Así comenzó ayer el discurso pronunciado en el Palacio de la Moncloa por el Director Ejecutivo de Greenpeace, en nombre de las organizaciones ecologistas, celebrando la entrada en vigor del Protocolo de Kioto, el acuerdo internacional para lograr un desarrollo sostenible mediante una serie de medidas para reducir las emisiones de gases invernaderos y así intentar frenar el cambio climático. Siete años después de ser aprobado por fin se ha convertido en Ley Internacional, ratificado por 141 paises. Pero desgraciamente este Protocolo no es suficiente para frenar el efecto invernadero, solo es un primer paso hacia más medidas contra la contaminación, y en especial porque el estado que más emisiones produce, el 25% del total mundial, Estados Unidos, lo dejó gravemente herido al retirar su apoyo cuando había sido firmado por la Administración Clinton.

Las consecuencias de esta decisión no es simplemente que Estados Unidos no va a hacer nada por controlar sus emisiones, sino que las empresas de los paises firmantes van a tener que hacer frente a unos gastos para reducir sus niveles de contaminación, vitales para el futuro del planeta, que repercuten en el mercado. Pero con la decisión de los neoconservadores estadounidenses, las empresas norteamericanas no, lo cual ha sido una miserable estrategia neoliberal para favorecer su rentabilidad económica, frente al resto de naciones industrializadas que lo han ratificado, y a costa de la Humanidad. De hecho el informe realizado por la Oficina Española de Cambio Climático del Ministerio de Medio Ambiente (MMA), advierte de graves efectos en España, que será el país más afectado de la UE.

¿Preocupados? No, para nada. Estados Unidos actúa de esta forma porque sabe la verdad del asunto. En realidad el cambio climático no es más que una invención de los enemigos del libre mercado para permitir un intervencionismo ecónomico sobre las empresas por parte de los estados. Todo ello perfectamente coordinado mediante organizaciones ecologistas que no son más que comunistas disfrazados y demás enemigos de la libertad (de mercado), que intentar convencernos de que va a llegar el Apocalipsis si no frenamos el progreso de la humanidad liderado por el neoliberalismo.

Por suerte aquí en España tenemos a ese gran pensador faro de la humanidad que es Jimenez Losantos para abrirnos los ojos, necios de nosotros que creemos que el cambio climático existe realmente, y así aprovechando la celebración de la efeméride LibertadDigital publicó un estudio elaborado por Stephen McIntyre de la Universidad de Toronto en el que desmiente el calentamiento global del planeta. Lo que se les olvidó comentar es que este personaje trabaja en el George Marshall Institute, financiado por la petrolera Exxon, que ha recibido desde 1998, 345.000 dólares, y que fue creado por Ronald Reegan, padre del neoliberalismo, para asuntos de defensa como la "guerra de las galaxias", además de que son famosos por negar el efecto del cambio climático.

El informe ha sido rebatido en www.globalizate.org, desenmascarando las mentiras en que está basado y demostrando cómo han sido sido manipulados los datos y las gráficas. (ver completo)

Y a todo esto, ¿que dice nuestra querida y maravillosa Constitución a estrenar? Pues lo siguiente:

ARTÍCULO III-233
2. La política medioambiental de la Unión (...) se basará en los
principios de precaución y de acción preventiva, en el principio de corrección de los daños al medio ambiente, preferentemente en el origen, y en el principio de que quien contamina paga.


ES decir, que las empresas a las que contaminar salga rentable lo seguirán haciendo.

ARTÍCULO III-234
5. Sin perjuicio del principio de que quien contamina paga, cuando una medida basada en el apartado 1 conlleve costes considerados desproporcionados para las autoridades públicas de un Estado miembro, dicha medida establecerá de la forma adecuada una de las siguientes posibilidades o ambas:
a) excepciones de carácter temporal,
b) apoyo financiero con cargo al Fondo de Cohesión.


Es decir, que cuando no es rentable entonces el Estado puede financiar a la empresa y pagarla las multas, con lo cual se la pagamos todos.

Ellos contaminan, nosotros pagamos.



Por: Raki | General | Comentarios (0) | Referencias (0) Lecturas (286)

Comentarios

Comentar


Recordar datos



SEGUIMOS AVANZANDO

HACIA ITACA

Portada Red Progresista

Blogueros del mundo

¡UNIOS!

  • Biblioteca

    Viento del pueblo Miguel Hernández Causas De La Guerra De España Manuel Azaña España en el corazón Pablo Neruda Por quién doblan las campanas Ernest Hemingway Copia este libro
  • David Bravo
    <<
    Febrero de 2005
    >>
    Lu Ma Mi Ju Vi Do
    1 2 3 4 5 6
    7 8 9 10 11 12 13
    14 15 16 17 18 19 20
    21 22 23 24 25 26 27
    28


    copyleft

    Este blog es Copyleft

    Licencia Creative Commons

    Sindicación

    RDF XML ATOM


    Blogs Miembros de Red Progresista





    directorio de weblogs. bitadir



    Conoce más de las bitácoras



    República Utopía

    Versión 1.1

    Página On-Line desde Enero 2005